Durante el verano, los intensos rayos del sol y la exposición a la intemperie pueden deteriorar progresivamente las superficies, los muebles y demás objetos de madera que estén en el jardín o patio trasero. Por eso, es posible que ahora necesites aplicar algunos consejos útiles para recuperar madera reseca y devolverles la vida a estas piezas tan valiosas de tu hogar. 

Cómo recuperar madera reseca por el sol 

La madera es un material natural que le aporta calidez a cualquier espacio dentro y fuera del hogar, además de proyectar una imagen elegante y decorativa imposible de igualar. De ahí que sea tan importante proporcionarle los cuidados necesarios para que conserve sus acabados originales y dure mucho más tiempo. 

Por supuesto, los objetos y superficies de madera se conservan más y mejor cuando están bajo sombra, formando parte del decorado interior del hogar. En cambio, cuando se le expone al sol de forma constante, la madera se reseca y pierde su brillo natural, se deforma y hasta puede debilitarse y dañarse por completo.

Los muebles y objetos de jardín que están fabricados en madera son los más vulnerables a sufrir daños prematuros por causa de la lluvia, el sol y otros factores. A continuación, te diremos cuáles son las herramientas que necesitas para recuperar madera reseca y te explicaremos el procedimiento para hacerlo paso a paso. 

¿Qué herramientas y materiales necesito para recuperar madera reseca? 

La tarea de restaurar madera reseca por el sol se vuelve más sencilla cuando tenemos a mano las herramientas y los materiales para hacerlo. En caso contrario, corremos un alto riesgo de maltratar la madera, dañar su acabado y dejarla incluso con un peor aspecto. Asegúrate de tener los siguientes implementos antes de comenzar a trabajar con tus objetos de madera. 

  • Lijadora: Dependiendo de la magnitud del trabajo, tal vez necesites una lijadora automática para pulir las superficies de madera. Claro está, siempre es conveniente tener papel de lija para esos lugares de difícil acceso. Utiliza lijas no agresivas de granos medio (80-110) y granos finos (120-150). 
  • Raspador o espátula: Con esta herramienta se puede remover restos viejos de pintura o barniz, además de eliminar pequeñas ampollas o imperfecciones de las superficies de la madera. 
  • Brochas: Además de ser ideales para aplicar una o varias capas de barniz o pintura, también sirven para retirar el polvo de los muebles y objetos. Conviene tener brochas de distintos tamaños para adaptarse a superficies grandes y pequeñas y con distintas formas. 
  • Mascarilla para polvo: Durante el lijado, la madera desprende partículas de polvo, pintura o disolvente, así que es necesario protegernos para no respirarlas. Además, la mascarilla evitará que el olor a barniz o disolvente te cause alguna molestia. 
  • Barniz o sellador para madera: El barniz es un esmalte que se aplica para proteger la superficie de la madera de la exposición al sol y la lluvia y darle un acabado brillante y lustroso. Algunos esmaltes también protegen la madera de las termitas, hongos e insectos. 
  • Removedor de pintura: Será necesario aplicar removedor de pintura para eliminar capas viejas de pintura o limpiar las brochas después de aplicar pintura nueva. 

Recuperar madera reseca: paso a paso 

Una vez tengas todas las herramientas y materiales listos, es hora de comenzar con el proyecto de restauración de la madera reseca. 

Paso 1: Limpiar las superficies 

Antes de nada, es importante limpiar toda la superficie de trabajo para eliminar el polvo, humedad o restos de telaraña. Para ello, puedes usar una brocha y un paño seco, asegurándote de recorrer todo rincón para dejar la pieza completamente limpia. 

Paso 2: Aplicar removedor 

Si la superficie de madera tiene una o varias capas de pintura, barniz o algún impregnante, será necesario aplicar un poco de removedor universal con una brocha limpia para ayudar a soltar la primera capa de protección y que salga fácilmente. Recuerda usar la mascarilla para evitar inhalar gases tóxicos durante la aplicación del removedor. 

Paso 3: Raspar la madera 

Una vez que el removedor universal se ha secado, hay que pasar el raspador por toda la superficie de la madera para desprender la antigua protección o cualquier otro resto de suciedad. Es importante que uses el raspador con movimientos largos y en dirección a la veta de la madera. 

Paso 4: Lijar la madera 

Es momento de usar la lija para darle a la madera un buen acabado. Primero utilizamos la lija gruesa para desprender todos los restos de residuos y emparejar las pequeñas imperfecciones o marcas que haya dejado el raspador. Después pasamos la lija más fina para obtener una superficie más lisa y con un mejor acabado. 

Paso 5: Proteger la madera 

Finalmente, es hora de aplicar el barniz o sellador sobre la superficie de la madera para protegerla. Con una brocha limpia, aplica la capa protectora siguiendo la línea de la veta de la madera. Espera unos minutos para que la primera capa se seque, y entonces aplica una segunda mano. 

Sergio Robles

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