El pino es una de las maderas más económicas y accesibles del mercado, además tiene la ventaja de ser un material muy versátil y de fácil adaptación a muchos estilos decorativos.

Es posible que con los años los muebles y otros objetos fabricados con este material puedan deteriorarse debido a condiciones climáticas adversas (si se encuentran en exteriores) o simplemente por el paso del tiempo.

En esta entrada te enseñaré cómo pintar madera de pino de forma fácil y sencilla con el propósito de devolverle la vistosidad. Para esta tarea tendremos en consideración algunos elementos muy importantes como: las herramientas y materiales necesarios, elección de la pintura, selección de la brocha, rodillo o pincel, recomendaciones de seguridad, acondicionamiento de la madera, etc. 

Herramientas y materiales para pintar madera de pino

Antes de que comiences a pintar la madera de pino te recomiendo tener a mano:

  • Pintura para madera 
  • Rodillo, brochas y pinceles
  • Decapante (en caso de que la superficie ya esté pintada)
  • Lija
  • Lijadora eléctrica (opcional)
  • Cinta carrocero o lona
  • Solvente
  • Paño para limpiar
  • Mascarilla 
  • Gafas de seguridad

Elección de la pintura

Respecto a la elección de la pintura, te aconsejo escogerla no sólo en función del color, sino también del tipo de componente con el que está hecha. En este sentido, para conseguir un buen acabado en superficies de madera de pino, es recomendable que optes por pinturas de látex, agua o aceite.

Por otra parte, si quieres un acabado liso, debes escoger una pintura brillante, pero si por el contrario lo que estás buscando es un acabado poroso, lo ideal es que apliques una pintura mate.

Otro aspecto que debes considerar es la resistencia de la pintura según el lugar donde será usada. Las pinturas más resistente son ideales para exteriores, mientras que las mate resultan más aptas para interiores.

Elección de la brocha, rodillo o pincel

Si el área de la madera que vas a pintar es muy amplia, te recomiendo que uses un rodillo para cubrir una mayor superficie de manera más fácil y uniforme.

En el caso de que el área sea menor o que no cuentes con un rodillo, te puede resultar muy útil una brocha grande.

Si la superficie que vas a pintar es muy pequeña o tu objetivo es cubrir detalles o hacer dibujos, la mejor alternativa será un pincel.

Recomendaciones de seguridad

Utiliza lentes de seguridad y una mascarilla para protegerte del polvo de la madera y de los vapores de la pintura.

Acondicionar la madera

Si la superficie ya está pintada y en buenas condiciones puedes dejar la pintura previa y aplicar otra capa sobre ella. Si por el contrario la pintura presenta daños, te recomiendo decapar antes de pintar nuevamente.

También debes examinar minuciosamente la madera para hallar posibles arañazos, huecos, golpes, etc. Una vez encuentres estas imperfecciones, será necesario corregirlas, para asegurar un mejor acabado.

Si consigues algún área de la madera con arañazos será indispensable pasar la lija hasta que las marcas desaparezcan. Si los daños son muy graves, te aconsejo utilizar una lijadora eléctrica.

En caso de que la madera tenga algún hueco será necesario que apliques masilla para tapar de esta forma la grieta. Es conveniente que esperes a que se seque la masilla y después lijes, esto hará que la superficie quede uniforme.

Una vez hayas reparado todas las imperfecciones encontradas o decapado, será momento del siguiente paso: limpiar la madera para eliminar el polvo u otros residuos que puedan estropear el acabado que buscas.

El pino es un tipo de madera que normalmente deprende taninos, un compuesto que puede generar manchas en la superficie pintada. Los rastros de los taninos se evidencian sobre todo en colores claros. Para evitar esto, únicamente necesitarás aplicar una mano previa de fondo blanco.

Procedimiento para pintar madera de pino

Para comenzar protege con cinta carrocero o lona todas las zonas alrededor de la madera de pino, esto ayudará a evitar posibles salpicaduras.

Sumerge tu brocha, rodillo o pincel en la pintura blanca, escurre el excedente y procede a aplicar la capa que servirá de fondo para que no aparezcan las manchas de los taninos de las que te hablé anteriormente. 

Te aconsejo que pintes en el mismo sentido de las vetas o hilos de la madera, esto te garantizará un acabado uniforme.

Después de aplicar la primera capa de fondo debes dejarla secar. Ten en cuenta que el tiempo de secado dependerá del tipo de pintura que utilices, pero esto siempre se especifica en las instrucciones. Una vez transcurra este tiempo, puedes comenzar a aplicar una segunda capa con el color que has elegido. Este proceso lo repetirás en función de la cantidad de capas que debas aplicar para obtener el acabado que buscas.

Cuando termines de pintar puedes limpiar la zona donde trabajaste utilizando el paño y el solvente.

Resumen

La madera de pino es un material relativamente económico. Además, es bastante versátil, pues tiene una gran variedad de usos en el hogar y se integra perfectamente a muchos estilos decorativos.

La madera con el paso del tiempo y el efecto de condiciones climáticas adversas pierde su belleza natural. En esta entrada te enseñaré cómo pintar madera de pino para retornarle la vistosidad que tenía anteriormente o proporcionarle una nueva apariencia.

Para esta tarea debes contar con los siguientes materiales y herramientas:

  • Pintura 
  • Solvente
  • Paño 
  • Rodillo, brochas y pinceles
  • Decapante (opcional)
  • Lija
  • Cinta carrocero o lona
  • Mascarilla antipolvo
  • Gafas de seguridad

Antes de comenzar a pintar debes proteger con lona o cinta carrocero el área en torno a la madera.   

Si la superficie tiene pintura previa en buenas condiciones puedes, comenzar a pintar aplicando otra capa encima de esta. En caso te de que la pintura presente manchas o arañazos, será conveniente decapar antes de pintar de nuevo.

Asimismo, es importante que examines la madera para hallar posibles arañazos y grietas. Al encontrar estás imperfecciones tendrás que pasar una lija sobre ellas, rellenar con masilla y volver a lijar hasta que la superficie quede uniforme. 

Para evitar la aparición de manchas, es aconsejable que apliques una primera capa de pintura blanca de fondo. Posteriormente, puedes aplicar las capas de la pintura elegida, en función del acabado que busques.

Después de esto, utiliza un paño y solvente para limpiar el área de trabajo, eliminando de esta forma los posibles residuos de pintura.

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