El cepillado te permite eliminar irregularidades y dar un buen acabado a la madera. Con este proceso puedes alisar, nivelar y conseguir las medidas que necesitas. Por supuesto, para cepillar madera a mano y obtener resultados profesionales debes dominar la técnica y mantener el cepillo correctamente calibrado. En este tutorial te enseñaré a hacerlo paso a paso. 

El cepillo y sus partes

Lo primero que debes conocer es el cepillo de carpintero. Se trata de una herramienta que mide generalmente de 20 a 25 centímetros. Está formado por un cuerpo sólido y en su interior se aloja una cuchilla

También cuenta con una contra-cuchilla que se encuentra sostenida por una cuña y evita que la cuchilla de corte se mueva.

La parte inferior de esta herramienta se conoce como durmiente y es la pieza que se desliza sobre la madera. La parte delantera y trasera reciben el nombre punta y talón, respectivamente.

Los cepillos metálicos vienen con unas minicuchillas intercambiables y desechables, un sistema prensador y un tornillo de reglaje, que hace que sea más fácil regular su capacidad de cepillado en comparación a las herramientas de madera. Normalmente, este tipo de cepillos incorporan dos agarradores que facilitan su uso y que se ponen en la punta y en el talón.

Preparación del cepillo de carpintero

Antes de empezar a trabajar, es importante que ajustes la cuchilla según el tipo de madera y el corte que realizarás. 

Una vez ajustada la cuchilla debes montar la contra-cuchilla y, seguidamente, la cuña. Te recomiendo que ubiques la contra-cuchilla a 1 o 2 milímetros por encima de la cuchilla. Como esta pieza debe ir paralela al durmiente, es necesario que golpees suavemente en la parte superior para que sobresalga un poco del durmiente y se pueda realizar la tarea de forma más efectiva. Si el cepillo es metálico, resulta más sencillo porque basta con aflojar el prensador y mover la cuchilla con la mano.

El ajuste de la cuchilla

Un aspecto importante que debes tener en cuenta es que, si la cuchilla sobresale de manera excesiva, el cepillo rebajará mucha madera, pero te costará más trabajo guiarlo. Mientras que, si la cuchilla sobresale muy poco, el cepillo no rebajará lo suficiente la madera. Por ello, te aconsejo ajustar la cuchilla para conseguir un buen acabado.

Este ajuste se hace a través de ensayo y error hasta que encuentres un equilibrio entre el grosor de las virutas y la facilidad de guiado sobre la madera.

En maderas verdes el cepillo tiende a bloquearse fácilmente. Si quieres reducir el embotamiento te aconsejo que la cuchilla sobresalga lo mínimo posible. Sigue esta misma recomendación si vas a cepillar maderas duras, puesto que levantar astillas gruesas puede implicar un gran esfuerzo.

Si se obstruye la boca durante la jornada de cepillado, puedes desatascar utilizando un trozo pequeño de madera. Nunca uses un destornillador u otra herramienta de metal porque corres el riesgo de dañar el filo de la cuchilla.

Técnicas de cepillado

Técnicas de cepillado de madera

Ahora es momento de hablar de lo más importante: las técnicas de cepillado. Pon mucha atención a esta parte porque de ello depende que logres un buen acabado. 

La forma adecuada de sujetar el cepillo es agarrar el talón con la mano fuerte y la punta con la débil. De este modo, si eres diestro tu mano izquierda guía el desplazamiento y la derecha empuja, y viceversa si eres zurdo. 

La mano que empuja el cepillo debe presionar hacia abajo, al mismo tiempo que empuja hacia delante. La mano que sostiene la punta sólo debe hacer presión hacia abajo. 

Además, para trabajar correctamente con esta herramienta hay deslizarla en el sentido del hilo o veta de la madera. Para saber cuál es, pon el cepillo sobre la madera y empuja con un dedo. Si se desliza, está «al hilo», pero si vibra sabrás inmediatamente que está a contrahílo o contraveta. 

Por otra parte, para que el cepillado sea uniforme, es necesario que la pieza esté paralela al suelo, y tu cuerpo, a su vez paralelo a la pieza. 

Uno de los inconvenientes más comunes cuando usamos un cepillo manual es que la herramienta oscila. Para evitar esto, te recomiendo hacer más presión sobre la parte delantera al iniciar y después sobre el área posterior.

Si quieres hacer un bisel, debes ubicar el cepillo al bies, en función del ángulo que desees, y pasarlo varias veces con poca cuchilla

En caso de vayas a cepillar un canto, te aconsejo apoyar la punta del cepillo al principio del recorrido, empujar y, al final de la trayectoria, hacer presión sobre el talón sin forzar mucho la punta. 

Si lo que quieres es rebajar un nudo, debes sacar un poco la cuchilla y cepillar dando ligeros golpes oblicuos, desde el contorno del nudo hacia el centro de este.

Sergio Robles

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